UN ENCUENTRO CON EL RECUERDO
Se dice que los habitantes de los Barrios antiguos, emblemáticos de Iquique., se reúnen para los velorios y entierros de algún o alguna ex vecino o vecina que fue llamado por el Todopoderoso a rendir cuentas. O bien se juntan cuando hay algún Hecho algún hecho aglutinante que los convoca como es la Fiesta de San Pedro para los cavanchinos y cavanchinas, los de verdad, los hijos de la península, los de esa mística identidad barrial. Alguien dijo y como no hacemos una Noche Cavanchina, donde nos juntemos los más que podamos. Y así lo hicieron hace algunos años, pero coincidió con las vísperas de la Fiesta de San Pedro, entonces hubo gente que no pudo asistir. En otra oportunidad se hizo antes del día de vísperas. Este año coincidió con que el día que se efectuó, fue el 29 de junio, día de San Pedro que es un feriado movible, no el mismo 29.
Se realizó en el local de la Junta de Vecinos de la Villa Olímpica, un reducto cavanchino cercano a la península. Emocionante ver a tantas generaciones reunidas, cada una con los recuerdos de su época, pero con un denominador común, el Barrio que los vio nacer y crecer.
Hubo gente que viajó desde otros lugares para estar presente en este encuentro con la Historia de la Península de Cavancha. Todos conocidos. Todos amigos y amigas. Vecinos que no se veían por 30 años o más.
Las anécdotas iba y venían, el tiempo parecía no haber pasado al escuchar a esos viejos y viejas, gozar como adolescentes con las historias que se narraban y que parecían haber ocurrido el día anterior. Pero el tiempo no pasa en vano, muchos que debieron estar ya no estaban, pero se les recordó igual, porque también fueron miembros de esa comunidad. En la conversación no podían estar fuera de ella las dos Instituciones que de alguna manera marcaron la rutina peninsular: El Club Deportivo Cavancha y Los Morenos de San Pedro de Cavancha, máxime que al día siguiente se realizaría la celebración del Santo.
Para el próximo año seremos menos, yo creo que no, porque ocurrió un fenómeno que me llamó la atención y fue novedoso, algunos padres fueron con sus hijos, ellos a lo mejor vivieron otra época, pero están impregnados de ese espíritu que los padres le han entregado, por esa razón la estirpe cavanchina no morirá, los viejos nos iremos, pero quedarán los hijos imbuidos por el mismo amor hacia esa porción de tierra que los vio crecer y desarrollarse como personas.
Uno de los momentos más emocionante, fue cuando se cantó LOS BUENOS MUCHACHOS, una especie de Himno de los Cavanchinos y pienso que habría que grabarlo, para que no se pierda en el tiempo.
Lautaro Andino, seudónimo de Santiago Polanco Nuño, dentro de su obra musical que contempla El Himno a Iquique, también se preocupó de nosotros e hizo un Fox Trox, llamado “Pero tu no has estado en Cavancha”. AUPA.
